Rachel Nielson: Bienvenidas a 3 en 30: un podcast para mamás que quieren darle más sentido a la maternidad. Cada episodio de 30 minutos incluirá 3 consejos prácticos para que los prueben en casa con su familia esta semana. Soy su anfitriona.
Rachel Nielson: Muchas gracias por estar aquí.
Este es un tema que a veces surge cuando un grupo de mamás se reúne. Bromeamos sobre nuestra vida sexual y nos lamentamos de que tener hijos pequeños haya acabado con cualquier minima intension de deseo en nosotras. De hecho, una de las oyentes que supo que iba a hablar de este tema en el podcast me envió este meme, y admito que me reí a carcajadas al leerlo: "Puedes agradecerle a tu papá que hayas nacido porque lo más probable es que tu mamá no estuviera de humor". Pero dejando a un lado las bromas y los estereotipos, este es un tema realmente delicado y sensible para muchas mujeres. A menudo hay más cosas de las que estamos dispuestas a hablar abiertamente con nuestras amigas. Toca la esencia de lo que creemos sobre nosotras mismas, nuestros cuerpos, nuestras relaciones e incluso nuestro valor. Algunas mujeres que nos escuchan que su pareja, lo que las hace sentirse aún más solas en esas noches de chicas, preguntándose: "¿Soy la única?". Otras pueden sentirse frustradas pensando: "Antes tenía deseo sexual, ¿pero dónde se fue? Desde que soy madre, parece que no existe". De eso vamos a hablar específicamente hoy. Nuestra invitada es una verdadera experta en este campo y puede ayudarlas sin importar las preguntas y dificultades que enfrenten en su vida sexual. Y les contaré más sobre cómo seguir aprendiendo de ella al final del episodio.
La Dra. Jennifer Finlayson-Fife es una psicoterapeuta con licenciatura que se especializa en asesoramiento sobre relaciones y sexualidad. También es madre de tres hijos y una persona fenomenal. Tuve el privilegio de asistir a uno de sus talleres presenciales hace varios años, y me quedé realmente impresionada. Ya sabía que era una genio por escucharla en otros podcasts, pero lo que no sabía hasta que la conocí en persona es lo increíblemente amable, auténtica y generosa que es. Grabé este episodio del podcast con ella en 2018, poco después de asistir a su taller presencial. Y decidí recuperarlo de los archivos y volver a emitirlo hoy como una repetición, ya que estamos terminando nuestro mes dedicado a mejorar nuestros matrimonios y relaciones de pareja, porque el sexo es una parte muy importante de ello. Puede complicarse dentro de la maternidad. Escucharán mucho más sobre esto en esta conversación con Jennifer, así que vamos a empezar. ¡Aquí vamos!
Dra. Finlayson-Fife, es un gran honor tenerla en 3 en 30.
Dra. Jennifer Finlayson-Fife: Gracias por invitarme, Rachel. Estoy feliz de estar aquí.
Rachel Nielson: Bueno, he querido entrevistarla durante más de un año. Desde que empecé mi podcast, usted fue una de las primeras personas que anoté, pero sabía que primero quería asistir a uno de sus talleres. Me alegro mucho de haber esperado porque siento que me dio mucho más contexto para la conversación que vamos a tener. Pero diré esto: después de asistir a su taller, ahora me doy cuenta de lo importante que es este tema. Y solo tenemos 30 minutos. Así que vamos a ir directo al grano, y después animaré a todos a que consulten sus cursos porque este es un tema muy amplio y complejo. Pero comencemos con esta pregunta que se hacen las mujeres: "¿Qué le pasó a mi deseo sexual?". ¿Podría empezar contándonos de dónde provienen estos problemas con el deseo sexual?
Dra. Jennifer Finlayson-Fife: Bueno, creo que la forma más eficiente de decirlo es que, cuando se pierde el deseo sexual, parece un problema biológico. Parece que algo simplemente ha desaparecido, y muchas mujeres dicen: "No sé por qué ha desaparecido. Debe haber algo mal conmigo biológicamente". Los seres humanos somos inherentemente creadores de significado porque tenemos una corteza prefrontal y no podemos evitar crear significado. Y lo que suele ocurrir es que los significados que operan en nuestras vidas están sofocando nuestro interés sexual. En mis talleres hablo mucho sobre la idea de que las mujeres son tan sexuales como los hombres, pero son mucho más selectivas a la hora de expresar su sexualidad. Por lo tanto, los significados son especialmente importantes para las mujeres. Y los significados que a menudo nos ofrecen nuestras culturas, nuestras familias y nuestra fe suelen ser significados que nos limitan sexualmente, especialmente a las mujeres. Así que, con frecuencia, operamos dentro de significados que matan nuestro deseo o nos enseñan a relacionarnos con nuestra sexualidad de una manera particular, y esto tiene un impacto enorme en nuestra respuesta física.
Rachel Nielson: Sí. Tenía una amiga que usaba una metáfora. Decía que con el deseo sexual, tienes un acelerador y tienes frenos. Y, sin embargo, muchas mujeres piensan que algo anda mal con su acelerador, cuando en realidad lo que están haciendo es pisar el freno con sus esquemas de significado. ¿Dirías que eso es cierto?
Dra. Jennifer Finlayson-Fife: Sí. Me gusta pensar que es absolutamente cierto, y la investigación demuestra que cuanto mejor se gestionen las frenos, mayor será la probabilidad de sentir excitación. No se trata necesariamente de aumentar los estímulos para las mujeres.
Rachel Nielson: Así que vamos a dedicar la mayor parte de esta conversación a hablar sobre los significados. Pero antes de profundizar en eso, tenía una pregunta que una oyente hizo antes de este episodio. ¿Cómo se sabe cuándo es un problema físico por el que se debe consultar a un médico?
Dra. Jennifer Finlayson-Fife: Sí, esa es una buena primera pregunta porque creo que siempre es inteligente comenzar con un chequeo médico. Que un médico especialista en salud sexual te examine y se asegure de que los niveles hormonales sean normales y de que no haya problemas físicos que interfieran, especialmente si experimentas dolor durante las relaciones sexuales. Porque una vez que empiezas a sentir dolor o una asociación negativa con el sexo, los problemas físicos pueden arraigarse más. Así que en mi opinion es un buen punto de partida, simplemente para asegurarse de que todo esté bien en ese sentido. Y luego es más fácil analizar lo que está sucediendo.
Rachel Nielson: Eso es realmente útil saberlo. Sé que en tu taller nos dijiste que hay tres fuentes de problemas. Una son los problemas médicos o físicos. Otra es la estimulación insuficiente para generar excitación, de lo cual no hablaremos en este podcast, pero quería mencionar que realmente aprecié que tu taller hablara sobre esto. Así que si la gente está interesada en aprender más sobre eso, puede ir a tu curso El Arte del Deseo. Y me encanta que no te andes con rodeos, simplemente explicas la anatomía y cómo lidiar con eso. Y la tercera razón por la que podríamos tener problemas con el deseo son los significados que atribuimos a nuestra sexualidad y a nuestra relación. Así que ahí es donde nos centraremos hoy. Y algo que me encantó que describiste en el taller fue la idea de la diferencia entre los marcos de significado restrictivos y los marcos de significado expansivos, y la diferencia que esos marcos de significado pueden marcar. Así que me preguntaba si podría empezar por explicar ese principio.
Dra. Jennifer Finlayson-Fife: Claro. Sí, bueno, una de las personas cuyo trabajo sigo bastante es el Dr. David Schnarch, y él habla del hecho de que, como seres humanos, más que querer ser sexuales, queremos pertenecer a nuestro propio sentido de identidad. No queremos sentirnos dominados, no queremos sentir que le debemos algo a alguien. Nuestras vidas y nuestro sentido de autonomía son realmente importantes para nosotros como seres humanos. Así que, siempre que nos relacionamos con la sexualidad de una manera que nos hace sentir que estamos perdiendo nuestro sentido de identidad a través de nuestra relación sexual, no sentiremos deseo. Por otro lado, si la forma en que nos relacionamos con nuestra sexualidad nos hace sentir que pertenecemos más profundamente a nosotros mismos, nos hace sentir más fuertes, más capaces, más valiosos o más dignos. Entonces nos gustará el sexo. Como ejemplo breve, cuando te enamoras de alguien y conoces a esta persona que te hace sentir atractiva y deseable, y te da una sensación de esperanza y posibilidad, tu deseo sexual es alto porque estar con esa persona te hace sentir mejor, más grande, más pleno que tu yo anterior. Y entonces te sientes bien. Y por eso quieres estar en conexión con esa persona, porque estar en conexión con ella te hace sentir un sentido de identidad más amplio. Pero si, en tu matrimonio, creas un marco de significado en el que le debes sexo, o es mejor que lo hagas o si no él va a ver pornografía, o algo así, entonces empieza a parecer que ser sexual te quita tu sentido de identidad. Tienes que apuntalar el sentido de identidad de otra persona a través de tu sexualidad. Y ahora es una obligación a través del matrimonio. Bueno, eso hará que no lo desees muy, muy rápidamente. Porque empiezas a perder tu sentido de identidad al ser sexual.
Rachel Nielson: Y una cosa que mencionaste, que diste el ejemplo de cuando estás saliendo con alguien y te toca la mano o la nuca. Y piensas "guau", y te ilumina todo porque tiene un significado para ti. Tiene un significado expansivo. En cambio, cuando estás casada y tu marido te toca la mano o la nuca, puede ser algo cotidiano que ni siquiera notas, o puedes interpretarlo como: "¡Uy! Me está insinuando algo, y esto no es lo que quiero ahora mismo". Así que eso se convierte en un marco de referencia más restrictivo, lo que significa que estás interpretando ese mismo contacto de una manera limitada. Entonces, ¿cómo combatimos eso y seguimos manteniendo una mentalidad o un marco de significado más amplio?
Dra. Jennifer Finlayson-Fife: Sí. Creo que, por supuesto, les estoy dando la versión muy resumida, pero creo que primero hay que empezar por analizar qué significados le doy a mi sexualidad. En particular, para este podcast, ser madre, a menudo nos impone un marco cultural sobre la sexualidad y la identidad que mata el deseo. Y estamos tan acostumbradas a ello que ni siquiera podemos verlo. Esa es la cuestión. Gran parte de lo que hago en mis cursos es ofrecer a las personas una mayor capacidad para ver sus vidas, porque en realidad aumenta su capacidad para actuar al ver lo que hay. No se puede cambiar lo que no se ve. Si ni siquiera sabes que estás operando dentro de este sistema en particular, es imposible salir de él. Así que gran parte de mi trabajo consiste en ayudar a las personas a ver con mayor claridad.
Rachel Nielson: Sí. Y me encanta esa metáfora, la de ver con mayor claridad. Creo que los marcos de significado son casi como las monturas de las gafas. Es como lo que te pones y cómo ves tu vida y la experiencia del sexo a través de estos lentes.
Te pedí que vinieras preparada con tres ideas clave porque es muy difícil convertir un tema tan grande e importante en pasos prácticos, que es lo que siempre prometo con este podcast. Así que, para intentar hacerlo un poco, te pedí que pensaras en tres de los marcos de significado comunes que tienen las madres y que inhiben el deseo. Estos marcos de significado restrictivos. Y también, ¿podrías darnos algunas herramientas o estrategias o alguna manera en la que podamos intentar combatir o desafiar ese marco de significado, o darle la vuelta? Así que estamos muy emocionadas de escuchar todo el trabajo que has realizado con cientos y cientos de clientas a lo largo de los años, en cursos y talleres. ¿Cuáles son algunos de los marcos de significado más comunes de los que oyes hablar y qué podemos hacer al respecto? Entonces, ¿cuál es el primer marco de significado que quieres comentar?
Dra. Jennifer Finlayson-Fife: El primero del que hablaré es uno que creo que va directo al corazón de ser madre, que es que, básicamente, ser una buena mujer o una buena madre significa despojarse de la propia sexualidad. Y creo que este es uno de esos marcos de significado implícitos que a menudo se nos imponen. Que nuestra sexualidad es contraria a nuestras nociones de lo que es una buena maternidad. Porque tenemos la idea de que una buena madre es una mujer abnegada. Una mujer que sacrifica sus deseos y su placer por el bienestar de sus hijos. Recuerdo cuando era más joven, sentada en la iglesia, y veía a las jóvenes madres a mi alrededor, o a mujeres que conocía y que se habían convertido en madres, y veía cómo cambiaban sus bolsos de cuero por bolsos de pañales acolchados. Recuerdo que, incluso siendo adolescente, pensaba: "Es como si se estuviera convirtiendo en un bebé". No encontraba las palabras exactas para describirlo. Pero veía que se despojaba de su feminidad y se convertía en una especie de estereotipo de madre. Y creo que eso está muy presente en nuestros mensajes. A menudo consideramos la sexualidad como una parte oscura del ser humano, así que es mejor deshacernos de ella, reprimirla o fingir que no existe durante el mayor tiempo posible por el bien de nuestros hijos.
Rachel Nielson: Sin duda, veo que eso sucede. Y también entiendo, en cierto modo, por qué sucede, porque, literalmente, nuestros cuerpos cambian cuando tenemos hijos, y eso se convierte en un recordatorio casi físico. Como una madre que amamanta. Todas estas cosas son recordatorios físicos de que los niños dependen de nosotras. Ahora, esas partes de nuestro cuerpo que antes nos parecían atractivas, ahora son simplemente productoras de leche.
Dra. Jennifer Finlayson-Fife: Exacto. Muy utilitario.
Rachel Nielson: Sí, y de alguna manera, te despoja de tu sexualidad ahora que eres madre.
Dra. Jennifer Finlayson-Fife: Bueno, yo lo diría de otra manera. Puede ser así. Se podría pensar que son visiones contradictorias del pecho. No creo que sea necesario verlo así. No tienes por qué pensar que son solo órganos para producir leche, porque es posible considerarse tanto una madre amorosa que hará lo que sus hijos necesiten para su bienestar como una mujer sexy. Ambas cosas pueden coexistir y, en mi opinión, deberían coexistir si realmente quieres ser una buena madre. De nuevo, el modelo que nos han inculcado es que, al despojarnos de nuestros deseos, tanto sexuales como no sexuales, nos despojamos de nuestra propia identidad y, entonces, no seremos egoístas. Ese es el marco de significado que muchos adoptamos. Pero creo que el marco de significado más apropiado es la integración. Y con integración me refiero a que te relacionas con tus deseos, con tu sexualidad, con tu cuerpo y con tu propio desarrollo de una manera que te fortalece a ti, la madre, y fortalece a tus hijos. Cuando no te cuidas a ti misma dentro del primer marco de significado, crías hijos que, en cierto nivel, intentarán cuidarte, porque perciben tu fragilidad, tu debilidad y tus dudas. Y eso no les beneficia en absoluto. Acabo de leer una investigación sobre esto. Si los niños tienen una madre que se cuida bien, tienden a desarrollarse mejor en la vida, porque no tienen que gastar energía cuidando a la madre. Una madre que se siente cómoda consigo misma, que se quiere y que se dedica a sus hijos. Y muchas veces queremos verlo como una disyuntiva.
Rachel Nielson: Exacto. Y que se siente cómoda con sus propios deseos, no solo con sus deseos sexuales, sino con sus deseos para su vida. Y que es una persona más allá de ser solo madre. Sus hijos se desarrollarán mejor si perciben eso en su madre. Así que, si alguna mujer está escuchando esto y piensa: "Dios mío, creo que caigo en este patrón de pensamiento de que para ser una buena madre tengo que despojarme de mi sexualidad". ¿Qué cosa práctica podría hacer ella para cuestionar eso? ¿O para intentar alejarse de esa situación?
Dra. Jennifer Finlayson-Fife: Sí. Quiero centrarme en lo práctico, que a veces no es mi fuerte. Permítanme explicar un poco el porqué. Porque muchas veces, cuando uno empieza a tomar conciencia de algo y lo ve como un problema, la mente automáticamente empieza a buscar la manera correcta de abordarlo. Y a veces es más complejo de lo que puedo explicar con un consejo práctico. Pero aun así, intentaré que sea un poco más práctico. Creo que lo que yo haría sería reconocer todos los aspectos que me generan ansiedad en relación con la sexualidad y reconocer también que estoy transmitiendo esa ansiedad a mis hijos. Así que, cuando empiezas a ver lo que estás haciendo, no sé qué tan práctico sea eso, pero te permite cambiar de perspectiva y decir: "¿Puedo relacionarme con mi sexualidad y con mis hijos sin tanta ansiedad? ¿Puedo intentar centrarme más y pensar en cómo relacionarme con mi sexualidad de una manera que me fortalezca y que ayude a fortalecer a mis hijos? ¿Cómo sería eso para mí?"
Rachel Nielson: Y algo que realmente me llevé de tu clase fue la importancia de creer que una mujer merece tanto placer sexual como un hombre. Que es tan capaz de sentir placer sexual como un hombre. Creo que para muchas de nosotras, con estos chistes como los que decía al principio sobre "Los hombres son muy sexuales y las mujeres no lo desean", eso no es cierto, y necesitamos aceptarlo. No solo está bien tener deseo sexual, sino que deberíamos tener deseo sexual y deberíamos empezar a explorarlo y sentirnos cómodas con ello.
Dra. Jennifer Finlayson-Fife: Sí, exactamente. Esto me lleva a mi segundo marco de significado, que está muy relacionado con esa idea, que es básicamente que las mujeres no son tan sexuales como los hombres. Ese es el marco de significado. Y la sexualidad de las mujeres es básicamente solo para satisfacer la sexualidad de los hombres. Mucha gente ha crecido con la idea de que los hombres son los seres sexuales. Son los que son naturalmente sexuales y tienen más sexualidad que las mujeres. Y el papel de la mujer, en cierto nivel, es gestionar la sexualidad del hombre. Así que, si eres una buena esposa, básicamente te encargarás de sus deseos y sentimientos sexuales al final del día. Después de todo, este es su lenguaje del amor. Así que básicamente necesitas hablar en su estúpido idioma para que se sienta amado. Y así sucesivamente. Así que no se parece en absoluto al marco que quizás sentías cuando estabas saliendo con alguien, que se trataba de emoción y de pertenecer a tu propio sentido de identidad, a tu futuro y a todas las posibilidades que hay en ello. Esa es la sexualidad emocionante. Ahora está en el marco de: "Es un trabajo. No es un juego. Es trabajo. Es algo que se supone que debo hacer si soy una buena esposa". No puedo decirte cuántas personas me han dicho: "Estoy agotada al final del día. He tenido a los niños encima todo el día y lo último que quiero es que mi marido me toque de nuevo". Y para mí, ese sentimiento genuino es que lo que las mujeres están traicionando es el paradigma en el que se encuentran. Que es: “Mis hijos me quitan energía al tocarme, y ahora mi marido también me va a quitar energía al tocarme. Y solo puedo soportar cierta cantidad de desgaste y agotamiento”.
Rachel Nielson: Entonces, ¿cómo se le da la vuelta a eso? ¿Cómo se ve desde una perspectiva diferente?
Dra. Jennifer Finlayson-Fife: Creo que una forma diferente de pensarlo es: “He estado dando mucho durante todo el día a mis hijos pequeños”, lo cual cualquiera de nosotras que lo haya hecho sabe lo desafiante que es. ¿Qué tipo de esfuerzo implica ese tipo de cuidado? “Y quiero que me cuiden esta noche. Quiero ser amada y cuidada a través de mi sensualidad y mi sexualidad. Quiero que me den”. Piensa en la sexualidad como una forma de relacionarte contigo misma. De relacionarte con tu pareja. Permítete ser cuidada de esta manera. Recibir físicamente, como una forma de recargar energías, de reconectarte contigo misma y con tu pareja. Para tener los recursos para ese tipo de trabajo que puede ocurrir en los próximos 30 minutos después de que tu hijo se despierte de nuevo. Ahora tienes más para dar. Pero este no es el enfoque de una mujer abnegada que atiende a todo el mundo. Se trata de ser una mujer completa que ama, pero que también es capaz de ser amada. Que da, pero que también puede recibir profundamente. Y creo que para muchas de nosotras, ese es un enfoque aterrador incluso de intentar adoptar. Nos gusta el control que implica estar siempre en la posición de dar. Hay control en ello, aunque podamos hablar de ello con resentimiento.
Rachel Nielson: Bueno, esto nos lleva de vuelta a lo que dijiste en la reflexión anterior, sobre el sentido de autonomía. Mientras seas la que da, mantienes tu sentido de autonomía. Pero cuando empiezas a admitir que tú también necesitas algo, que lo deseas y que también lo recibes, puede dar un poco de miedo darse cuenta. Se siente como si ya no tuvieras el control total.
Dra. Jennifer Finlayson-Fife: Así es. En mi experiencia, muchos de nosotros nos resistimos a recibir y nos molesta la idea de que supuestamente debemos dar constantemente. Pero también encontramos cierta seguridad en ello. Podemos refugiarnos en ello.
Rachel Nielson: Sí. Y hay una parte entera de tu clase sobre el arte del deseo que trata sobre el recibir, la importancia de ser capaz de recibir, lo cual me encantó. Y este cambio de mentalidad sobre el sexo, en lugar de pensar: “No puedo creer que quiera tener relaciones sexuales conmigo ahora mismo. ¿Acaso no sabe que he estado cuidando de la gente todo el día? ¡Y ahora espera que lo cuide a él también!” Cambiar eso a: “He estado cuidando de la gente todo el día, y ahora me encantaría que él me cuidara de esta manera”. Eso fue una gran revelación para mí en tu taller. Creo que probablemente se necesita trabajar en eso para mejorar la vida sexual, para que realmente se sienta como si te estuvieran cuidando. Y no solo tener mejor sexo, sino que la relación sea mejor y sentir una verdadera conexión con la otra persona, para que como resultado se tenga un sexo realmente gratificante.
Dra. Jennifer Finlayson-Fife: Creo que eso es absolutamente cierto porque es un cambio de significado. Pero si realmente vas a cambiarlo, entonces tienes que empezar a actuar más como pareja. Probablemente también significará cambios para tu esposo, porque si siempre ha estado con la idea, o él mismo ha sido inculcado con la idea de que “El sexo es para los hombres y las mujeres sirven a esa sexualidad”. Y muchas mujeres están casadas con hombres que realmente desean relaciones sexuales más igualitarias, pero la esposa ha dudado en adoptar esa perspectiva. Así que tienes que abordar lo que han estado co-creando como pareja. Y realmente tienes que hacer al menos tu parte para crear un cambio en lo que realmente está sucediendo. Y de nuevo, este es un trabajo muy desafiante, con nuestro sentido del yo. Tengo un ejercicio en el que un hombre le da a su esposa. Y este es un ejercicio en el que simplemente recibes. Y para muchas personas esto es realmente difícil de hacer. Y no lo digo de forma crítica. Es difícil. Es un verdadero cambio para las personas, y en cómo se relacionan consigo mismas y con su sexualidad. Pero es un cambio muy valioso, y empieza a abrirte a una forma completamente diferente de vivir tu matrimonio, de relacionarte contigo misma y de relacionarte con tu sexualidad. Así que eso es lo más práctico que puedo decir.
Rachel Nielson: Creo que eso es genial. Y como dijiste antes, el simple hecho de empezar a reconocer que puedes tener algunos de estos esquemas mentales es fundamental. Y eso por sí solo puede ser, quizás no práctico, pero definitivamente un aprendizaje impactante de esta conversación. Y luego pensarás en situaciones de tu propia vida y se te ocurrirán cosas prácticas que hacer para abordarlas. Es decir, ese es el objetivo final. Así que ese fue nuestro segundo marco de significado. Y luego está el tercero.
Dra. Jennifer Finlayson-Fife: Creo que el tercero, diría que muy a menudo relacionado con las madres, es nuestra relación con nuestro cuerpo. Y de nuevo, crecemos en una cultura que nos enseña que las mujeres son objetos sexuales del deseo de los hombres. Y que se supone que las mujeres deben ser deseables. Así que las imágenes que vemos a nuestro alrededor son imágenes retocadas de un ideal de la forma femenina específico de una época y una cultura. Un ideal siempre inalcanzable. Estos son ideales muy arraigados que heredamos y, sin embargo, pueden sabotear nuestra relación con nuestra tranquilidad y nuestra autoestima. Y lo que sucede es que cuando nuestros cuerpos cambian, o nuestro cuerpo no cumple con el ideal, que es el caso del 99,99% de nosotras, puedes sentir que no eres atractiva, que no eres deseable, que no eres sexualmente aceptable. Y entonces es difícil, si estás en ese estado mental, pensar que el deseo de tu marido es legítimo porque "¿Cómo podría sentirse atraído por mí? Soy tan inaceptable". O piensas que, básicamente, no mereces ser sexual porque no eres lo suficientemente atractiva. Es decir, mucha gente se siente así. Sienten que, de alguna manera, si no encajo en todos los ideales, no puedo permitir que esto sea parte de mí. Solo las mujeres más atractivas pueden sentirse sexuales. Y esto es algo realmente muy triste que nos han hecho, y que nos hacemos a nosotras mismas al heredarlo y aceptarlo.
Creo que el cambio de significado consiste en redefinir lo que significa ser deseable. Que una mujer deseable es una mujer íntegra. Es una mujer que reivindica su fuerza y su individualidad, y que crea bondad en el mundo a través de sus decisiones. Y no me refiero en el sentido de abnegación. Me refiero a que está plenamente arraigada en su fuerza y en una especie de aceptación de su cuerpo, sus capacidades y sus deseos. Para nosotras, como mujeres, es importante saber que somos deseables. Pero queremos ampliar nuestra noción de deseabilidad. No basarnos en esas nociones artificiales de deseabilidad basadas en la imagen, sino más bien en el tipo de persona que somos. Estar en una posición de decir: "Claro que me desea, porque sé qué tipo de persona soy en su vida. Sé lo que hago y lo que ofrezco, y eso no me hace mejor que los demás, pero entiendo por qué me desearía. Porque tengo un buen corazón. Porque ofrezco bondad en esta relación. Y ofrezco bondad al mundo". Y desde esa fortaleza, ofreces aceptación a todo tu cuerpo, incluyendo las estrías, incluyendo la flacidez que aparece con el tiempo. Que son un tributo a las cosas buenas que has hecho en tu vida con tu cuerpo. Y aquí hay algo práctico que puedes hacer. De hecho, tengo un ejemplo. Puedes mirarte al espejo todos los días. Cada vez que te duches, desnúdate hasta el nivel que puedas tolerar. Y sé que suena un poco raro, pero para algunas personas, eso no es mucho. Y mírate al espejo, y busca cada día algo que valores, por lo que estés agradecida con tu cuerpo, algo que encuentres atractivo. Cualquier cosa que puedas buscar y reconocer la belleza que hay en ti. Y se volverá más fácil con el tiempo si sigues haciéndolo. Pero estamos tan acostumbradas a buscar lo que no nos parece aceptable, en lugar de buscar toda la belleza y el encanto que hay en nuestro cuerpo. Se trata simplemente de ser capaces de ver lo que es real. Y a menudo creemos que vemos lo que es real, cuando en realidad estamos distorsionando la realidad.
Rachel Nielson: Solo quiero terminar agradeciéndote sincera y profundamente tu trabajo. Sé que probablemente tienes una idea de lo importante que es, basándote en las clientas con las que hablas y las experiencias que has tenido en tus sesiones privadas. Pero sé que ha impactado profundamente mi vida y la de muchas de las mujeres con las que he hablado sobre tu trabajo. Y también quería decirte que siento que eres un ejemplo para mí de una mujer que vive su propósito. Y creo que eso es muy importante, y se relaciona con lo que decías sobre una mujer que es capaz de reivindicar su fuerza y aportar bondad al mundo, y tú lo estás haciendo. Y es un gran ejemplo para todas nosotras. Así que gracias por tu ejemplo y por venir y compartir un poco de tu sabiduría hoy.
Dra. Jennifer Finlayson-Fife: Gracias, Rachel. Me alegra saber que he tenido un impacto positivo en ti. Y estoy feliz de estar aquí hoy, así que gracias por invitarme.
Rachel Nielson: Esto fue solo una pequeña muestra del trabajo de la Dra. Finlayson-Fife. Si esto ha despertado tu interés, te recomiendo encarecidamente que visites su sitio web, cuyo enlace dejaré en las notas del programa, e inviertas en uno de sus cursos, que tienen un valor excepcional. Honestamente, cada curso cuesta menos que una sola sesión de terapia con Jennifer. También tiene dos podcasts y organizará varios retiros presenciales en otoño, tanto para mujeres como para parejas que quieran sumergirse en el trabajo para sanarse a sí mismas y sus relaciones. A modo de resumen de este episodio, Jennifer quería que recordáramos que cualquier marco de significado que sea restrictivo, básicamente que nos haga sentir más pequeñas, aburridas o que le debemos algo a alguien, va a inhibir nuestro deseo. En cambio, los marcos de significado que son expansivos, que nos hacen sentir más nosotras mismas, como si tuviéramos control sobre nosotras mismas, van a aumentar el deseo. Habló de tres marcos de significado restrictivos comunes para las madres que pueden inhibir nuestro deseo, y son: Primero, una buena madre se despoja de todos sus deseos, incluidos sus deseos sexuales, en beneficio de sus hijos. En segundo lugar, una buena mujer es la encargada de cuidar la sexualidad de los hombres. Y en tercer lugar, las mujeres solo son deseables si tienen un cuerpo hermoso y "perfecto".
Si queremos aumentar nuestro deseo sexual, podemos trabajar para adoptar gradualmente nuevos marcos de significado. Marcos de significado más amplios en torno a nuestra sexualidad. Es decir: primero, puedes ser una buena madre y tener deseos más allá de la maternidad, tanto deseos sexuales como deseos profesionales o personales para tu vida. Segundo, una buena mujer no es solo la encargada de cuidar la sexualidad de los hombres. Ella necesita y merece una conexión sexual tan plena como su pareja, y puede permitirse recibir plenamente y ser cuidada de esta manera. Y tercero y último, la belleza y el atractivo de una mujer van más allá de la apariencia de su cuerpo. Puede ser deseable a cualquier edad, peso o etapa de la vida. Me encantó esta cita de Jennifer del episodio: “Una mujer deseable es una mujer que se entrega por completo. Es una mujer que reconoce su fuerza y su individualidad, y que crea cosas buenas en el mundo a través de sus decisiones. Y no me refiero en el sentido de abnegación, sino en el sentido de estar plenamente arraigada, de estar realmente conectada con su fuerza y con la aceptación de su cuerpo, sus capacidades y sus deseos”. Creo que esta cita resume a la perfección este episodio y es un hermoso recordatorio del tipo de mujer que quiero ser. Muchas gracias por escucharme y por hacer este trabajo tan profundo conmigo. Te deseo lo mejor y espero que tengas una semana maravillosa con tu familia.